Portafolio Escénico
La Mirada
Del Otro
El escenario nunca se habita en soledad. Detrás de cada movimiento, de cada respiración y cada silencio, existe la mirada atenta de quienes comparten el proceso. Estas evaluaciones son más que un requisito; son bitácoras de viaje, cartas de navegación escritas por cómplices creativas. Aquí, la técnica se entrelaza con el afecto, y la observación se convierte en un acto de profundo reconocimiento.
«Seguiremos volando como mariposas, cada una con su rumbo, pero siempre llevando con nosotras este vínculo que la vida nos regaló.»
— Paula Delgadillo
Paula Delgadillo
“Isabella transforma los espacios que habita. Su movimiento fluye de forma natural, con claridad y potencia…”
Salomé Montes
“Con sus ojos que parecieran que hablaran, Isa hipnotiza en todo lo que hace: desde heels hasta contemporáneo…”
De: Paula Delgadillo
Isabella fue uno de esos encuentros que la vida regala, y desde el primer instante sentí una conexión profunda con ella. No era solo afinidad; era la sensación de encontrarte con alguien cuya energía transforma los espacios que habita. Cada momento compartido se sentía como un descubrimiento, y nuestra primera clase juntas, la de técnica básica de somática de Oriente, fue apenas el inicio de todo lo que vendría. Allí, entre movimientos conscientes y figuras de acroyoga, me impactó su fuerza y la manera en que su movimiento fluía de forma natural, con claridad y potencia, dejando una energía que parecía expandirse alrededor.
Desde aquel primer encuentro, cada clase con Isa se convirtió en un espacio para aprender y admirar. Más adelante coincidimos en la puesta en escena de cuerpos y medios, donde su sensibilidad escénica se hizo aún más evidente. Isabella escucha con atención y sabe transformar cualquier estímulo en gesto, palabra o movimiento. Su imaginación innata brilla en estos espacios, y trabajar a su lado siempre ha sido un regalo.
Luego compartimos la clase de danza tradicional, donde pude ver la exigencia, dedicación y cuidado que la caracterizan. Cada movimiento suyo reflejaba consciencia del cuerpo y precisión, y se percibía el amor con que lo hacía. Había días en que su actitud me motivaba, y en esos momentos parecía una mariposa desplegando su energía en el movimiento, haciendo que todo el espacio se sintiera más vivo y creativo. En esa clase nuestra conexión se fue profundizando de manera natural; ya no éramos solo compañeras, éramos cómplices en la exploración del movimiento.
Más adelante, en la clase de exploración audiovisual, tuve la oportunidad de compartir con ella otra dimensión de la creación. Isabella se adentró en el medio audiovisual con curiosidad y entusiasmo, explorando la cámara, la espacialidad y los planos. Fue un espacio que disfruté especialmente, porque me apasiona este mundo, y compartirlo con ella lo hizo aún más enriquecedor. Su creatividad y disposición para proponer, experimentar y colaborar convirtieron cada ejercicio en un momento de aprendizaje y crecimiento compartido. Verla asumir estos desafíos me recordó lo versátil y brillante que es como artista.
A lo largo de toda la carrera, Isabella y yo crecimos juntas, no solo en el movimiento o en la escena, sino también como personas. Cada clase, cada proyecto, cada ensayo fue una oportunidad para admirarla, para aprender de su entrega, su perfeccionismo y su capacidad de escuchar. Isabella tiene un talento extraordinario, un sentido del cuerpo y una constancia que la hacen única, y al mismo tiempo es generosa, comprometida y siempre atenta con quienes la rodean.
Algo que siempre me ha impresionado de Isabella es la fuerza que lleva consigo. No es solo energía física, sino también claridad, confianza y determinación. En cada ejercicio, en cada exploración, se nota su atención a los detalles, su memoria excepcional y la pasión por construir algo significativo. Su creatividad no solo abre caminos dentro del trabajo colectivo, sino que también inspira a quienes estamos cerca de ella a dar lo mejor de nosotros mismos.
Hoy puedo decir, con toda claridad, que Isabella es una artista brillante. Su talento, su disciplina y su sensibilidad son un regalo para el arte y para todos quienes tenemos la fortuna de trabajar a su lado. Más allá de su técnica y su memoria, hay un corazón generoso y un compromiso profundo con cada proceso. Poder compartir la carrera con Isa ha sido un privilegio y un aprendizaje constante.
Me siento profundamente orgullosa de todo lo que ha logrado, de cómo ha crecido y de la fuerza que despliega en cada proyecto. Estoy segura de que seguirá brillando y alcanzará todo lo que se proponga, y que cada paso que dé seguirá abriendo caminos hermosos, tanto para ella como para quienes tenemos la suerte de acompañarla.
Gracias por ser esa compañera que siempre está, por cada instante compartido, por cada aprendizaje, por tu generosidad y tu entrega. Gracias por permitirnos crecer juntas, por ser inspiración y fuerza, por tu talento y tu amistad. Seguiremos volando como mariposas, cada una con su rumbo, pero siempre llevando con nosotras este vínculo que la vida nos regaló y que sé que seguirá acompañándonos en cada espacio donde coincidamos.
Con amor y admiración,
De: Salomé Montes
Cuando Isa me pidió hacer su evaluación de pares para su portafolio, fue un momento muy significativo para mí, pues nos vimos crecer mutuamente en este camino de la danza y nos convertimos poco a poco en cómplices en la vida y el movimiento.
Recuerdo muy bien el primer trabajo en el que la vi en escena, era una tarea en la que debíamos explicar, de la manera más creativa posible, los estudios del performance. Era 2021, a través de una pantalla y recién graduados del colegio. Isabella quedó grabada en mi memoria por su seguridad y su manera de transformarse. Honestamente, luego de cinco años no recuerdo sus palabras con exactitud, pero recuerdo que me hizo sentir como si estuviera adentro de su juego, quería ser parte, quería que me sorprendiera cada vez más. Esa es la sensación que me ha dejado Isabella, durante toda la carrera, cuando la veo en escena y fuera de ella.
Con sus ojos que parecieran que hablaran, y su movimiento versátil, Isa hipnotiza en todo lo que hace: desde heels, contemporáneo, afro o urbano. Es una bailarina que no solo se ha formado dentro de la carrera sino también fuera de ella, haciendo mucho más amplio su lenguaje y más claro el camino que busca en las artes escénicas. Destaco su disciplina para entrenar hasta altas horas de la noche y su presencia comprometida en cada proyecto que asume.
Tuvimos la oportunidad de crear juntas una pieza de danza y malabares para la muestra final de la técnica básica de circo, donde pude verla en su faceta de creadora/directora: Fue un proceso de mucha escucha y paciencia, una oportunidad que nos dimos la una a la otra para arriesgarnos y sentirnos seguras a la vez. Isa es una cocreadora generosa con sus ideas y su tiempo, abierta y dispuesta a investigar lo que puede o no funcionar y eso lo agradezco profundamente, fuimos reflejo la una de la otra.
También coincidimos como ejecutantes en el ensamble “Mientras caemos” dirigido por Diana Salamanca, fue la primera y única vez que pude tenerla cerca en un proceso de creación tan grande como son los ensambles, pero bastó para darme cuenta de la rigurosidad con la que Isa entra a estos espacios, una bailarina con la que se puede ensayar y recordar coreografía, tiene una memoria y una facilidad para aprender secuencias de movimiento impresionante. Isa es una mujer que trabaja muy bien en colectivo, pero también es clara cuando no está de acuerdo: es fiel a sus ideas y no le teme al juicio.
Más adelante formamos parte del mismo grupo en la clase de Gestores, donde desarrollamos una iniciativa cultural pensada para ejecutarse en un contexto real, contemplando presupuesto, patrocinadores, público objetivo y uso de convocatorias distritales y del Ministerio de Cultura. Fue un proyecto que demandó poner los pies en la tierra y realmente hablar de lo que queríamos y buscábamos en la escena cultural del país. En este proceso pude ver su faceta como gestora: Isa fue un pilar importante en el desarrollo y presentación de la propuesta, destacándose por su claridad al comunicar y por su capacidad de síntesis frente a los jueces.
En conjunto, Isa se configura como una artista disciplinada, sensible, crítica y profundamente comprometida con su hacer. Su presencia en escena y en los procesos de creación no pasa desapercibida y deja una marca como bailarina y como persona. Me enorgullece cada paso que ha dado y me alegra el alma haber sido testigo de su crecimiento estos años.
Con amor,